Antibióticos en la alimentación y Carne


La adición de antibióticos a la alimentación de animales de granja y es comprensible que esté justificado por la necesidad de luchar contra enfermedades específicas. Desafortunadamente para muchos años y esta práctica fue indebidamente utilizado para acelerar el crecimiento de los animales de granja, así que para la auxina. Cabe destacar también que la necesidad de añadir los antibióticos para el tratamiento terapéutico o profiláctico se podría contener al evitar condiciones de hacinamiento típicos de la agricultura industrial. Estas condiciones, además de facilitar la transmisión de enfermedades, tienen un gran peso sobre la salud del animal, aumentar el nivel de estrés que se traduce en una caída en la función inmune.

Gia desde los años 50 del siglo pasado y vio que algunos antibióticos tenían la capacidad de aumentar la eficiencia de los sistemas digestivo animal, que influyen directamente en la flora intestinal, y el aumento de la proporción de los alimentos y el agua consumida por el ganado. El resultado de esta práctica se aceleró el crecimiento, entonces un mayor rendimiento económico para el agricultor y un precio más beneficioso para el consumidor. Desde entonces, la costumbre de añadir antibióticos para alimentar a promover el crecimiento de los animales se ha extendido como un reguero de pólvora, con un pequeño problema: resistencia a los antibióticos. Este fenómeno es debido a determinadas características genéticas de las bacterias, tales como el ciclo de vida corta y la impresionante capacidad proliferativa; al igual que todos los seres vivos, incluso las bacterias están sujetos a mutaciones, a veces con efectos adversos sobre su supervivencia y evolución de las especies, a veces con consecuencias positivas. Algunas de estas mutaciones pueden aumentar la resistencia al antibiótico, aumentando así la posibilidad de que la acción sopraviva bacteria de la droga; uso excesivo e inadecuado de antibióticos terminar seleccionar estas cepas resistentes de bacterias, los únicos que sobreviven a la droga transmitir la mutación a otras bacterias. En consecuencia, una enfermedad causada por bacterias resistentes a un fármaco ya no se puede curar usando ese antibiótico particular; se deduce que el desarrollo de especies bacterianas poli-resistente (por lo tanto capaces de sobrevivir acción bactericida de la mayoría de los medicamentos) es un problema muy importante de la atención de la salud pública.

Otro de los problemas resultantes del uso excesivo de antibióticos en la alimentación animal es la presencia y persistencia de los residuos de medicamentos en productos alimenticios (leche, productos lácteos, huevos y carne); individuos hipersensibles a un antibiótico particular pueden ir en contra de las reacciones alérgicas debido a la presencia de residuos de medicamentos en los alimentos ingeridos, incluso en cantidades traza. Esta posibilidad, sin embargo, y - desde el punto de vista de la salud - hoy mucho menos peligroso y preocupante que la resistencia a los antibióticos:

hoy en día las principales preocupaciones planteadas por el uso de antibióticos en la alimentación animal procedentes de la posibilidad de que este uso, especialmente si se lleva a cabo en dosis terapéuticas sub, contribuye a la selección de cepas de bacterias resistentes a los antibióticos no patógenas para los animales, pero los agentes potenciales episodios tossinfettivi seres humanos. La causa más común de resistencia a los antibióticos sigue siendo la mala administración de medicamentos para tratar las causas humanas, a su vez, las enfermedades incurables con los antibióticos tradicionales. 

El uso indiscriminado, uso abusivo o irracional de los antibióticos en la alimentación animal ha llevado a regular y restringir drásticamente este hábito, lo que reduce significativamente el número de medicamentos y los correspondientes importes se pueden emplear en la ganadería. En particular, hubo limitaciones en las concentraciones máximas tolerables (LMR = LMR), establecidos de acuerdo con la ingesta diaria (ADI). Esta última cifra - que es una estimación de la cantidad de droga asumible por una persona para toda la vida sin riesgos toxicológicos significativos - se calcula en animales de experimentación, multiplicado por un factor de seguridad (normalmente 100 o 1000) la concentración mínima que cause un efecto toxicológico en las especies animales estudiados. IDA y LMR son, evidentemente, calculados con base en el promedio de consumo de varios alimentos de origen animal en la población.

Hay que recordar que a partir de 1 de enero 2006 ya no está permitido el uso como aditivos para piensos, antibióticos (excepto los coccidiostáticos y los histomonóstatos) (art. 11 del Reg CE n.1831 / 2003). Actualmente, el uso de antibióticos con fines auxínicos, y luego fue finalmente abolida y e ilegal.