Prevención de las estrías y tratamiento cosmético


  • Prevenir la formación de las estrías
  • Tratamiento dermo-cosméticos de estrías

Prevenir la formación de las estrías

Dada la falta de un tratamiento eficaz, la prevención de las estrías, que debe comenzar tan pronto como sea posible, es el mejor remedio.

Para prevenir o retrasar la aparición de estrías y se recomienda:

  • Una dieta baja en grasas saturadas y rica en verduras, cereales integrales, yogur y verduras que contienen minerales y piel, reduciendo así el riesgo de estrías. El cuerpo también necesita ácidos grasos esenciales que se encuentran en el pescado azul (sardinas, caballa, anchoas) y en aceite de oliva virgen extra, dando tono a la piel. Entre las frutas, por último, no debemos descuidar los cítricos y el kiwi, una valiosa fuente de vitamina C, capaz de prevenir la oxidación de las células y la degeneración del colágeno.
  • No grasa, sino también evitar la drástica delgadez: la recuperación del peso, que a menudo sigue a la pérdida de peso demasiado rápido produce un efecto acordeón perjudicial para la piel;
  • Beba mucha hidratación de la piel mediante la aplicación de cremas hidratantes y suavizantes.
  • La práctica de la actividad deportiva de entrenamiento como todos los días.
  • Evite el uso de ropa que impiden la salida de circulación venosa linfático de las extremidades inferiores.
  • No Fumar.

Tratamiento dermo-cosméticos de estrías


Actualmente, el tratamiento de las estrías está diseñado para mitigar y mejorar el aspecto, pero aún no hay métodos eficaces para la eliminación completa de esas manchas molestas.
La eficacia de quirúrgica y estética es muy dependiente del tamaño de las estrías y la oportunidad de intervención. Cualquier tratamiento terapéutico y también influenciado por el tiempo de aparición de estrías y la etapa del proceso de curación. Los diversos tratamientos a partir de ahora hacen. y algunas moléculas y extractos utilizados solos o en combinación (algunas de las cuales se enumeran en la Tabla 1), han demostrado la capacidad de mejorar la apariencia de la imperfección pero sin ser capaz de eliminar por completo.
Como se ha mencionado, por lo que es esencial para la acción preventiva adecuada, especialmente durante la pubertad y el embarazo, sino también en el caso de la cortisona terapia a largo plazo, tanto sistémica y tópica.
El tratamiento cosmético, sin embargo, puede dar buenos resultados, incluso en las estrías durante el entrenamiento y en los recién formado, que puede llegar a ser menos visible como el color que es como amplitud. Los mejores resultados se obtuvieron mediante el apoyo a tratamiento con estilos de vida saludables y la asociación de ejercicio para masajes, para tonificar los tejidos y mejorar la eficiencia de la microcirculación vascular-linfática. 

En general, la formulación de un producto contra las estrías, se sigue la estrategia de productos anti-envejecimiento, pero teniendo en cuenta el diferente ámbito de aplicación. Emulsiones Por lo tanto, en las formulaciones de luz se prefieren muy ricos y adecuados para el masaje. Formulaciones dermocosméticos también están enriquecidos con hidratantes, por un lado, para promover la difusión de los ingredientes activos y, en segundo lugar, para mejorar, en una inmediata y perceptible, las características mecánicas y la apariencia de la piel.

Los objetivos del tratamiento cosmético, además de el aumento de elasticidad e hidratación son esencialmente los siguientes:

  • La estimulación de fibroblastos (Responsable de la producción de fibras elásticas y de colágeno)
  • La estimulación de la microcirculación (Promover la regeneración de tejidos)

En el caso de las estrías, reconocibles por el color rojizo-púrpura, la aplicación diaria de cosméticos específicos puede ayudar a prevenir la formación de nuevo y hacer que las existentes menos visible. Como se ha mencionado, durante el “fase inflamatoria” formación de estrías de distensión, colocar el bloque de la función de los fibroblastos y la modificación química y física de la sustancia básica (menos mucopolisacáridos y la actividad de las enzimas glucolíticas disminuye), con la consiguiente alteración de las fibras elásticas y de colágeno. Uno de los tratamientos utilizados por la cosmética moderna es, por tanto, para intentar “estimular” la dermis, la reactivación de los fibroblastos y la promoción de un proceso de curación con la reorganización de las fibras. Entre los ingredientes diseñados para realizar esta función son algunos extractos y aceites vegetales, en particular la fracción de vitaminas insaponificabile.Fra, A, particularmente abundante en los alimentos de origen animal tales como el hígado, los huevos y la leche, juega un papel importante en el metabolismo de dermis y la epidermis. La acción de vitamina A o tretinoína en la estimulación de los fibroblastos y reparación de la piel y se ha sabido por mucho tiempo en ello y existen pocos estudios clínicos fiables, con resultados positivos en su mayoría. Un estudio que comparó el uso de ácido glicólico 20% y tretinoína al 0,05% con el de 20% de ácido glicólico y ácido L-ascórbico mostró que ambos enfoques mejoraron la aparición de estrías de distensión albaestriae durante la fase inicial ( rubrae estrías), pero no en la cicatriz (alba estrías) 2. Rangel y otros realizaron un estudio multicéntrico realizado en México en 20 mujeres con estrías post-gravídica. Después de aplicar al día durante 3 meses una crema hecha de tretinoína al 0,1% en la zona abdominal, todas las lesiones se redujeron en longitud de hasta 20% 3.

1 Ceniza K, Señor J, M Zukowski, DH McDaniel. Comparación de la terapia tópica para alba estrías (20% de ácido glicólico / tretinoína 0: ácido / 10% de ácido L-ascórbico glicólico 05% versus 20%). Dermatol Surg 1998; 24: 849-56

2 Kang S, Kim KJ, Griffith EC, et al. Tretinoína tópica (ácido retinoico) Mejora estrías tempranas. Arco Dermatol 1996; 132: 519-26

3 O Rangel, Arias L, Garcia E, et al. Tretinoína tópica 0,1% para relacionada con el embarazo estrías abdominales: un estudio abierto, multicéntrico, prospectivo estudio. Adv Ther 2001; 18: 181-6